octubre 29, 2015

Novena a San Ramón Nonato, por la Maternidad

Novena a San Ramón Nonato, por la Maternidad
Agosto 31
 

Oración:
San Ramón, esta novena virtual la hacemos en nombre de todas las mujeres, las que estamos luchando juntas en este camino por la infertilidad; y por todas aquellas que llevan ya en sus vientres a esos hermosos y deseados bebes.


Por favor San Ramón te pedimos intercedas delante de Dios por cada una de nosotras, cuéntale que somos muchas mujeres sufriendo, pasando por este difícil camino, mientras esperamos y soñamos con todo el corazón con el día en que un ser crezca en nuestro vientre y se alimente de nosotras, un ser al que podamos sentir en nuestro vientre por 9 hermosos y completos sanos meses, que lo veamos nacer, alimentarse de nuestro pecho, crecer y gozar de una vida feliz y plena, ese ser que tanto anhelamos en nuestras vidas junto con nuestras parejas para venir a ser parte de nosotros y disfrutar de la dicha de ser una familia lo consagramos desde hoy a Dios, a tí Señor mío, como Ana consagró a Samuel desde antes de ser concebido.


Confío en tí Señor mi Dios, mi padre amoroso y misericordioso, Tú eres sabio y tienes tus tiempos, Tú sabes cuál es el momento, enséñanos a conocer, a aceptar y a amar tu Voluntad, en tí Padre mío confíamos todas las que te consagramos una oración, unidas por la misma intención, por el mismo deseo que brota desde lo más profundo de nuestro ser y nuestro corazón.

Madre nuestra María, acompáñanos en este camino y junto con San Ramón pide a tu hijo Jesús por todas nosotras, sabemos que así lo harás madre hermosa, cùbrenos con tu manto, aumenta en nosotras la fe y la esperanza, danos paciencia, danos tus gracias, llena nuestros corazones de una confianza, de un amor inagotable y de un abandono contínuo y sincero a los brazos amorosos de Jesús que es nuestro padre, sabiendo que El todo lo puede, que para El no hay nada imposible, abrázanos con tu tierno amor de madre, gracias por comprender nuestro dolor en esta búsqueda, tú fuiste madre y sabemos que tú mejor que nadie comprende nuestro corazón cansado de luchar, triste pero aún con muchas esperanzas también y con la alegría y la confianza de que un día seremos madres como tú.

Gracias San Ramón por presentarte ante Dios y pedir por nosotras, desde ahora te lo agradecermos como si ya hubiesemos recibido el milagro.


  • PRIMER DIA
Nacimiento de San Ramón
La historia de San Ramón tiene casi ochocientos años ya que comenzó un día de febrero del año 1200 en un pueblito catalán. Aquel día, una señora que se hallaba en el noveno mes de su embarazo, perdió la vida a causa de un accidente. El pesar de su familia y de sus amigos fue doble: dos vidas se habían truncado.

Al día siguiente, momentos antes de la sepultura, un noble del lugar llamado Ramón Floch, sintió un impulso superior que lo llevó a tomar su cuchillo de caza y abrir con él el vientre de la difunta. La sorpresa fue enorme: en medio de la muerte, allí estaba el niño, aún con vida. Y este niño es el hombre de nuestra historia: lo bautizaron con el nombre de Ramón y lo llamaron Nonato que significa “no nacido”, es decir, no nacido en forma natural. Este hecho, marcó para siempre la vida de Ramón, y por supuesto, es el mismo hecho que después lo convirtiera en el protector de la maternidad. No sabemos mucho sobre su infancia, pero podemos imaginar que habrá sufrido enormemente la ausencia de su madre. Es por eso, que ahora se dedica a ayudar a las madres para que tengan a sus hijos, y a los hijos, para que tengan a sus madres.

Del Evangelio de San Lucas 1, 46-53
Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante, todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso hizo en mí grandes cosas. Su nombre es Santo! Su misericordia llega a aquellos que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de sus tronos y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.

Muchas veces valoramos las cosas recién cuando nos faltan, y así valoramos a las personas cuando ya no están con nosotros o le damos verdadera importancia a la vida cuando estamos enfermos o cuando la muerte nos toca de cerca. Nosotros gozamos cada día del regalo de la vida y no siempre somos agradecidos, no sabemos valorarla, vivimos quejándonos de todo, amargados por lo que no tenemos sin pensar en todo lo que gratuitamente recibimos por parte de Dios. La vida de San Ramón fue un continuo dar gracias a Dios por el don de la vida, por el regalo de la fe, no con palabras sino con hechos. El amor y el agradecimiento no sólo se dicen con palabras, se demuestran con hechos.
PIDAMOS HOY POR TODAS LAS EMBARAZADAS Y POR TODOS LOS QUE DESEAN UN HIJO
Padre nuestro, Avemaría y Gloria

  • SEGUNDO DIA
La vocación
En esa época, los hijos de las familias adineradas – como era la de Ramón – tenían dos caminos posibles a seguir, o ingresaban en la vida religiosa o tomaban las armas, y todo parecía indicar, que ya de jovencito, Ramón tenía el deseo de hacerse sacerdote. Como a su padre no le gustaba mucho la idea de tener un hijo cura, decidió mandarlo a una granja de su propiedad para alejarlo de la parroquia del pueblo y convertirlo en administrador de sus campos. Pero el padre de Ramón se equivocó: la soledad del campo le sirvió para encontrarse cada vez más con Dios y para entregarse con más fuerza a la oración y al sacrificio.

Del Evangelio de San Lucas 2, 46-50
Al tercer día lo hallaron a Jesús en el templo en medio de los doctores de la ley escuchándolos y haciéndoles preguntas, y todos los que oían estaban maravillados de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados. Jesús les respondió: ¿por qué me buscan? ¿No sabían que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?. Ellos no entendieron lo que él les decía.

Es bueno escuchar a los que están cerca nuestro y nos quieren, porque su consejo puede ser oportuno, pero mucho más importante es escuchar la voz de Dios que nos habla en nuestro propio corazón. El padre de San Ramón lo amaba y seguramente quería lo mejor para su hijo, pero no entendía el deseo que Dios le había puesto en su corazón. A nosotros también, muchas veces, nos toca tomar decisiones muy importantes que pueden no gustarles a quienes nos rodean. Ojalá que en esos casos, igual que San Ramón, podamos decidirnos por la voluntad de Dios.

PIDAMOS SABIDURÍA Y CORAJE PARA CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

  • TERCER DIA
San Ramón y la Virgen
Cerca de la granja se encontraba una pequeña gruta, la ermita de San Nicolás, que la Madre de Ramón había mandado construir, donde se veneraba una hermosa imagen de la Virgen. Ese fue el lugar del consuelo y la esperanza para Ramón. Varias veces al día se arrodillaba frente a la Virgen pidiéndole que lo adoptase como hijo. Y un día, mientras rezaba, la Virgen se le apareció y le dijo: “No temas Ramón que yo desde ahora te recibo como hijo mío, pudiéndome llamar con toda confianza Madre...”

Del Evangelio de San Juan 19, 25-27
Junto a la cruz de Jesús estaba su madre, con su hermana María, mujer de Cleofás y María Magdalena. Al ver a la Madre y cerca de ella al discípulo a quien El amaba, Jesús dijo: “Mujer aquí tienes a tu hijo”. Luego le dijo al discípulo: “aquí tienes a tu Madre”. Y desde ese momento el discípulo la recibió en su casa.

Qué importante es tener a nuestra madre junto a nosotros, sobre todo cuando somos niños... Al no tener San Ramón la alegría del amor de su madre, encontró en la Virgen quien pudiera colmar sus ansias de afecto y compañía. La Virgen no se hizo rogar, como tampoco se have rogar ante nuestros pedidos. Ella es Madre y en su corazón estamos cada uno de nosotros, ella mejor que nadie conoce nuestras necesidades...!

PIDAMOS EN ESTE DIA LA PROTECCIÓN DE MARIA SOBRE NUESTRAS FAMILIAS
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

  • CUARTO DIA
San Ramón y la tentación
Feliz, ya que su corazón era para Dios, Ramón pasaba los días entre la oración, el trabajo y el sacrificio. Cierto día siente en su interior una gran confusión: ¿era necesario este tipo de vida para alcanzar la santidad? ¿no sería mejor volver a su casa e iniciar la carrera militar? Muy pronto, Ramón reaccionó comprendiendo que se trataba de una tentación del demonio, quien quería apartarlo del llamado de Dios. Entonces dijo: “Vete maldito que yo no haré más que lo que me enseñe mi Madre la Virgen María...” Con sólo nombrar a la Virgen, la tentación comenzó a desaparecer, mientras Ramón repetía: “Jesús, María, ampárenme...”

Del Evangelio de San Mateo 4, 1-4
Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Después de ayunar cuarenta días y sus cuarenta noches, sintió hambre. Y el tentador, acercándose le dijo: “Si tu eres el Hijo de Dios, manda que esas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios...”

No sólo caemos en la tentación cuando hacemos el mal, también ella nos arrastra a no realizar el bien que podemos. La tentación se nos disfraza y nos dice: “No hagas esto o aquello, total, que obligación tenés...” Existe en nosotros la tentación constante de no ser todo lo responsables que podemos, de no comprometernos a fondo con las cosas, de no dar todo lo que está a nuestro alcance, sino solamente lo que nos sobra, y a veces, hasta de mala gana. Recurramos a Jesús y a la Virgen, para que a ejemplo de San Ramón podamos vencer la tentación y luchar por el bien.

PIDAMOS ESTE DIA POR TODOS LO QUE ESTAN ALEJADOS DE DIOS
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

  • QUINTO DIA
San Ramón y el servicio
En el año 1221, ingresa al convento de La Merced en Barcelona, con el único ideal de imitar a Cristo y Cristo crucificado y es allí donde surge su deseo de morir mártir por Jesucristo. Fue ordenado sacerdote y se dedicó por completo a la predicación del Evangelio, al consuelo de los afligidos y a los enfermos. La gente lo seguía atraída por su palabra, su vida y sus milagros.

Del Evangelio de San Marcos 1, 16-18
Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme, yo los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron sus redes y lo siguieron...”

Cumpliendo con su vocación, San Ramón se dedicó por completo al servicio de sus hermanos. Dios nos llama a servir a los demás. Por eso, ya sea como sacerdote, padre de familia, esposa, monja, ama de casa, albañil, médico, enfermera, podemos cumplir con nuestra vocación siendo felices, y haciendo felices a los demás.

RECEMOS ESTE DIA PARA QUE SIEMPRE ESTEMOS AL SERVICIO DE LOS DEMAS.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

  • SEXTO DIA
San Ramón y los cautivos
Muy pronto, Ramón puede cumplir con su deseo de ir al Africa, donde los moros habían apresado a muchos cristianos. Trabajar para los cautivos se convirtió en una de sus misiones más difíciles e importantes. Allí cuidó a los enfermos, defendió la vida de los sometidos y predicó con la palabra y el ejemplo. Tan efectiva fue su predicación, que lo apalearon, lo encarcelaron y hasta le colocaron un candado en sus labios para hacerlo callar.

Del Evangelio de San Lucas 4, 16-19
Jesús fue a Nazaret donde se había criado, el sábado entró en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y abriéndolo encontró un pasaje donde estaba escrito: “El Espíritu Santo está sobre mí, porque me ha consagrado con la unción, El me envió a anunciar la Buena Noticia a los pobres y a anunciar la liberación a los cautivos, a dar la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de Gracia del Señor...”

Jugarse por los amigos es relativamente fácil, pero dar la vida por quienes no conocemos o que incluso ni nos quieren, no es cosa muy común. Esto fue lo que hizo Jesús, y San Ramón intentó imitar entregándose él mismo como prisionero cuando no pudo conseguir más dinero para rescatar a otros de la prisión. Seguramente, nunca nos encontraremos en la misma situación de San Ramón, pero no nos faltarán oportunidades para dar algo de lo nuestro, ya sea material, como tiempo, compañía, cariño... También nuestra caridad, como lo hizo San Ramón, debe dirigirse especialmente a liberar al hombre de toda clase de opresión y esclavitud.

ESTE DIA RECEMOS POR TODOS LOS QUE SUFREN CUALQUIER TIPO DE OPRESIÓN.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

  • SÉPTIMO DIA
San Ramón y los enfermos
Cuando consiguió su libertad, el Papa Gregorio IX le dio el título de Cardenal de la Iglesia, pero los honores no lo alejaron de sus hermanos más necesitados. Todo lo contrario. Y lo demostró atendiendo a los enfermos de la peste desatada por ese entonces en Cataluña, a muchos de los cuales curaba haciéndoles la señal de la cruz. Si por las características de su nacimiento se convirtió en el protector de la maternidad, su lucha junto a los más débiles, humildes y enfermos lo transforma en un símbolo de la defensa de la vida, que en realidad, viene a ser la misma cosa...

Del Evangelio de San Lucas 4,40
Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversos males se los traían. El les imponía las manos a cada uno y los sanaba...

Nos cuesta mucho aceptar la enfermedad, la propia y la de los demás. Se nos have difícil y pesado cuidar a un enfermo y muchas veces hasta nos rebelamos. También en esto podemos aprender de San Ramón, quien en cada hermano enfermo veía el rostro sufriente de Jesús.
RECEMOS ESTE DIA POR TODOS LOS ENFERMOS.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

  • OCTAVO DIA
San Ramón y la muerte Ramón había resuelto regresar al Africa para asistir a los cautivos, cuando el Papa lo requiere desde Roma. Antes de emprender el viaje pasa por Cardona para despedirse del Vizconde Ramón VI quien le había salvado la vida al sacarlo del vientre de su madre. Y es allí, en el castillo de su amigo, donde le llega la muerte. Instantes antes, pidió fervorosamente recibir la Comunión pero no había quien pudiera dársela... Sin embargo, vio abrirse las puertas del castillo por donde ingresaba una procesión de frailes Mercedarios acompañando a un sacerdote que llevaba la Hostia en sus manos... Esos religiosos, eran ángeles y el sacerdote era el mismo Jesús, quien se acercaba para hacerle cumplir su último deseo.

Del Evangelio de San Juan 6, 51-52
Dijo Jesús: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.

La muerte es algo que nos da miedo, nos asusta, nos duele. A veces, cuando nos toca de cerca, nos tentamos de gritar que nada tiene sentido, que la vida es absurda o que Dios no existe. Pero la fe nos dice que Jesús venció a la muerte y nos llama a compartir su victoria. Además, El nos prometió que “el que coma de este pan vivirá para siempre...” y esa esperanza es la que nos sostiene en medio del dolor y de la angustia.

PIDAMOS EN ESTE DIA POR TODOS NUESTROS DIFUNTOS
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
 
  • NOVENO DIA
San Ramón junto a Dios
En este último día de la Novena, se aconseja confesarse y comulgar.
Como la Orden de los Mercedarios y el Vizconde Ramón Floch se disputaban la posesión de su cuerpo, resolvieron cargarlo sobre una mula ciega y dejar que ella eligiese el lugar de su sepulcro. La mula comenzó a caminar seguida de muchísima gente. Caminó varias leguas y finalmente se detuvo frente a la ermita de San Nicolás, junto a la imagen de la Virgen ante la que Ramón había rezado tantas veces. Desde allí había partido para entregarse a Dios y a sus hermanos más necesitados y allí volvió después de haber cumplido su promesa.

Del Evangelio de San Lucas 24, 1-6
El primer día de la semana, muy temprano, fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. Pero se encontraron que la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida y al entrar no encontraron el cuerpo de Jesús... ... Ellos les dijeron: ¿por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, resucitó...

Finalmente, después de haber entregado toda su vida al servicio de sus hermanos, San Ramón entregó su vida a Dios, y ahora nos ayuda desde el cielo. San Ramón recibió el premio a tanto amor, a tanto esfuerzo, a tanto sacrificio, a tanta generosidad. Sigamos su ejemplo tratando de construir con nuestro humilde y sencillo trabajo de cada día el Reino de Dios en nuestro hogar, en nuestro barrio, en nuestra patria.

EN ESTE ULTIMO DIA, PIDAMOS POR TODOS NOSOTROS, PARA QUE PODAMOS SEGUIR EL EJEMPLO DE RAMON.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
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